Historia

Todo comienza cuando Sara impulsada por el amor a los hermanos y hermanas, da una mirada contemplativa a la situación social y moral de su entorno, en circunstancias muy particulares que viven las mujeres empleadas del servicio domestico de la sociedad bogotana de su época, y acoge con entusiasmo la iniciativa de salir al encuentro con obras muy concretas emprendiendo la conquista del ideal, aquel sueño que en su mente y corazón alimentaba año tras año.

Así surge el telar de esta bella historia, entretejiéndose entre si con finos hilos, que da como resultado un hermoso colorido, en el que se va dibujando en perspectiva la figura de una obra eclesial NAZARETH.

En esta expectativa se abre numeroso caminos que Sarita sabe sortear, descubriendo la voluntad de Dios para su vida, Aquel que es Camino, Verdad y Vida, Jesucristo único camino que lleva a la cumbre de su ideal.

Con esta seguridad se dispone a la conquista; mil batallas tuvo que librar, pero llega el día que en su propia historia se escribe entre luces y sombras, esta otra maravillosa historia de amor, animada por el fuego del amor Divino, fuego ardiente que alimenta con la oración, la Eucaristía y la renuncia de si misma… Luego el sueño contemplado en lontananza se hace vida y hoy por gracia de Dios, continúan tejiendo esta historia las Hermanas Dominicas Hijas Nuestra Señora de Nazareth.

El diario espiritual, las crónicas y las actas de estos primeros momentos históricos, contienen impresos los detalles que acompañan día a día a la fundadora y a sus seguidoras en el desarrollo del misterio de su vocación y del seguimiento de Jesús, en el estilo propio de su vida en el Hogar Bendito de Nazaret y de su presencia Eucarística en el Sagrario, Pilares sólidos de esta obra de Dios.

 

Proceso de discernimiento

1.937, es para Sarita un año clave y definitivo, ella es consciente que no puede retardar más en su vida la acción de Dios, intuye en su corazón, que definitivamente es llamada a realizar una obra, obra en cierta forma desconocida. Sus experiencias vividas en algunos institutos de vida consagrada y sus salidas de los mismos, no opacan este pensamiento, al contrario, es como el fuego que la impulsa a trabajar con mayor decisión en este empeño de descubrir en su vida la voluntad de Dios.

 

"Nazareth: Obra apostólica y Eucarística. Es el homenaje del amor y de la gratitud  por la permanencia de Jesús en la tierra" (EMF)